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Cuando estalló la crisis de 2001 en nuestro país, Argentina, a
pesar de tener varios años de antigüedad en mi puesto, me quedé sin
trabajo y la verdad que en ese momento era muy difícil encontrar algún
nuevo trabajo: me presenté en muchos lados y en todos me decían que me
iban a tener en cuenta, pero iban pasando los meses y yo, con 26 años
recién cumplidos, estaba dilapidando mis últimas reservas de dinero,
hasta que un amigo me dijo que porque no aprovechaba mi experiencia
laboral y me ofrecía para dar clases particulares en mi especialidad lo
pensé seriamente y con los pocos pesos que me quedaban hice imprimir
unos folletos en los que decía; “doy clases de apoyo en matemáticas y
computación”, además de los datos de mi teléfono y domicilio; repartí
algunos de estos volantes por la calle y tambien los pegué en algunos
negocios del barrio.- Al día siguiente, para mi sorpresa empezaron los
llamados telefónicos preguntando por las clases de apoyo.- Tanto fue el
éxito logrado por dichos folletos que....... en pocos días ya contaba
con un nutrido plantel de alumnos-clientes.-
Estos eran en su mayoría alumnos de primaria
obsesionados por las matemáticas, materia en la que me desenvolvía muy
bien, tambien había varios adolescentes interesados en aprender
computación y además se había anotado una señora madura de muy buen ver
que según ella me manifestó, quería conocer acerca todo lo posible
acerca de computación; con todos ellos yo mensualmente redondearía una
suma interesante y mi trabajo no sería muy matador, porque con todos
quedé en darle clases de no más de una hora de duración, lo cual me dejaba tiempo libre porque trataba de unir en una clase a varios chicos, lo que me liberaba aun más.-
Empecé a trabajar con ese grupo de gente y todo
se desarrollaba en forma normal, yo por ser mi iniciación me esmeraba lo
más posible para lograr buenos rendimientos en mis clientes lo que
redundaría en mi beneficio al recibir mensajes de agradecimiento de
parte de los padres; mi trato con Ofelia, la madurita, era muy especial
ya que yo notaba en ella algo raro pero no me animaba a pensar que iba a
terminar cogiéndomela porque toda ella aparentaba ser una dama muy
seria.-
Cuando no había pasado ni un mes de mis
comienzos, una tarde recibo la visita de dos hermosas niñas que me dicen
que les gustaría gozar de mis servicios, pero que ellas querían
estudiar en horarios separados, una después de la otra: les dije que de
ese modo mis honorarios subirían pero ambas me dijeron que por el dinero
no habría problema; entonces quedamos de acuerdo que ellas vendrían los
martes y jueves en el horario de 17 a 19 indistintamente; esto era así
porque cuando le tomé los datos me enteré que se trataba de Maria
Eugenia y Maria Clara, hermanas gemelas de 21 años y tremendamente
parecidas entre si; empezaron sus clases y venían primero una y después
la otra en el horario que habíamos convenido; yo la verdad que no sabía
con cual de las dos estaba hablando en ese momento, porque para mí eran
completamente iguales; ambas venían muy tapaditas debido al clima frío
que estaba haciendo ese invierno, mientras que Ofelia, que venía los
miércoles, siempre trata de mostrar parte de su cuerpo a pesar del frío
reinante; unos días venía con ropa muy escotada donde se podía apreciar
sus hermosas tetas; otro días aparecía con una pollera hasta los
tobillos pero con un tajo al costado que dejaba lucir sus piernas largas
y torneadas.- Mi trato con Ofelia era como con todos, muy serio y
compenetrado en lo que estaba haciendo, a pesar que ella de vez en
cuando hacía un chiste para ir tomando confianza.- Yo tambien para ir
tomando confianza, al decirle que estaba bien algo que ella estaba
haciendo la abrazaba, le agarraba las manos, los brazos, mientras ella
se hacía la mimosa; fuimos incrementando esos jueguitos y un día me
sorprendió diciéndome si se podía quedar después de hora para hablar
conmigo porque era algo que a los demás compañeros no le interesaba; muy
sorprendido le dije que no habría ningún problema, la clase transcurrió
sin ningún problema y cuando llegó la hora de retirarse le dije que se
quedara para conversar; ella con una sonrisa muy franca me agradeció el
haberme acordado y cuando quedamos solos, le pregunte cual era su
problema; me contestó que al contrario ella no tenía ningún problema,
solamente quería quedar sola conmigo para que yo la abrazara y la
besara; yo me quedé muy sorprendido por su pedido, pero la abracé, le
metí mi lengua en su boca y mientras la besaba, le metí la mano por
sobre la pollera que había traído ese día, agarrándola del culo y
apretándola bien contra mi, haciéndole sentir mi pija que ya se había
parado en forma ante la invitación de Ofelia; nos dimos un terrible beso
y entonces me hizo un pedido completamente insólito; ella pretendía que
yo la cogiera, pero sin sacarse ninguna ropa, porque estar desnuda
delante de un hombre mas joven que ella le producía mucha vergüenza y no
la dejaba actuar de ninguna manera; me dijo que ella se pondría en
posición de perrito y que de esa forma debía yo arreglarme; ante esa
posibilidad y no queriendo despreciar tan lindo regalo, la hice poner
como ella me había dicho, yo enseguida me desnudé, le levanté la pollera
pudiendo ver ese culo glorioso que tenía, traté de correrle la bombacha
para poder apreciar su concha la que estaña completamente húmeda,
cuando logré sacarla para un costado, de un solo golpe la ensarte,
teniendo ella un estremecimiento, le metí mi pija hasta el fondo de
parado como estábamos, estiré mis manos y me prendí de sus tetas
lógicamente sobre el vestido y la empecé a bombear con todas mis ganas;
era una situación un poco rara, pero me estaba cogiendo a la madurita a
la que pensé que me iba a costar más; ella se movía colaborando conmigo,
hasta que enseguida me descargué llenado su concha con mi leche
calentita; me dijo que le había encantado y que le permitiera pasar al
baño para limpiarse la concha de los restos de mi semen.- Cuando vino
limpita, me dio un beso y me dijo que había estado todo genial: entonces
le pregunté porque no me había dejado desnudarla para gozarla más; ella
me dijo que al coger con un hombre más joven que ella se siente sucia y
el remordimiento no le permite moverse y termina todo mal; me dijo
tambien que eso no le ocurría cuando cogía con personas de su edad (49
años), pero en este caso se sentía muy avergonzada por llevarse más de
20 años; yo le dije que esperaba que eso no fuera inconveniente y que
esperaba cogerla muchas veces más aunque estuviera toda vestida.-
Antes de dejarla ir me quise dar un gusto y le
metí mi mano por debajo de su pollera y le toqué bien el culo y le metí
dos dedos en la concha esquivando por supuesto la bombacha; ella solo
reía de mi actitud y me dijo que le tocara las tetas; metí la mano por
su escote y con mucho trabajo pude meterla bajo su corpiño, disfrutando
un rato largo de sus tetas, después de lo cual, nos dimos muchos besos
de lengua y nos despedimos hasta la próxima clase.-
Me quedé pensando que gracias al amigo que me
abrió los ojos y al folleto salvador, hoy tenía un buen ingreso de
dinero y además tenía a mi disposición a una tremenda hembra que a pesar
de sus locuras me satisfacía sexualmente.- Pero bien dicen que el
hombre nunca se da por satisfecho y trata por todos los medios de
mejorar su situación.- Es así que se fueron acabando los días muy fríos y
con el calorcitos aparecieron las flores; éstas estaban representadas
por Maria Eugenia y María Clara, las dos hermosas gemelas, que poco a
poco iban haciendo desaparecer sus abrigos empezando a mostrar sus
encantos.-
La verdad que se estaban convirtiendo en unas
verdaderas zorritas cada una por su lado; yo en principio me deleitaba
admirando sus tetas que se apreciaban por el escote que usaban ambas;
luego me empezaron a llamar la atención sus piernas y que primero usaban
pantalones, los que fueron cambiados por minifaldas u mas entrado el
verano por mini shorts bien ajustados que les marcaban perfectamente sus
culitos redondeados; yo trataba de tomar confianza con las dos, todavía
no las podía distinguir una de otra, pero eso es lo que menos me
importaba, ya que eran dos gotas de agua y me estaban calentando tanto
una como la otra.- Ellas sabedoras de lo que yo estaba sintiendo por
ellas, hacían cada día algo más osado tratando siempre de llamar mi
atención; es así que un día una de ellas me dijo que hacía demasiado
calor, que si yo le permitía quedarse sin el topo que llevaba puesto
para quedar un poco más fresca; por supuesto le dije que si y ella sin
ningún escrúpulo, quedó todo el resto de la clase en mini short y
corpiño, lo que hizo que al verla vestida de esa forma mi pija diera un
salto, comenzando a molestarme en los pantalones; yo al ir a explicarle
algo, deliberadamente apoyé mi bulto en su desnudo hombro, recibiendo de
parte de la gemela solamente una cálida sonrisa.- Luego de eso,
siguieron nuestras franelas, pero yo sinceramente no sabía con cual
estaba en esos momentos; en una ocasión le metí mi mano por el escote
amasándole las tetas, ella solo me sonrió y me preguntó si me gustaba;
le dije que ya estaba loco porque no podía distinguirlas, pero que de
cualquier forma quería cogerla a las dos; la de turno me preguntó con
cual de las dos prefería primero; si a la que era virgen o a la que ya
no lo era; le dije que preferiría a la virgencita y entonces me dijo que
esa era ella, pero que antes de acostarse conmigo debía consultarlo con
su hermana; eso me estaba volviendo loco, se estaba complicando mucho
la cosa pero mi calentura no me dejaba razonar; esperé que se cumpliera
la hora para que viniera la hermana; se atrasó un poco y entonces la que
estaba conmigo la fue a buscar; enseguida volvió y me dijo que se había
atrasado debido a un pequeño inconveniente pero que ya lo había
solucionado y que estaba dispuesta a recibir la clase; le pregunté si
había hablado con la hermana acerca de mi pedido: me dijo riendo que
debido a su inconveniente no se había cruzado con la hermana pero que
por favor le contara cual era el problema; la abracé, le di muchos
besos, le metí la mano por el escote para acariciarle las tetas, y le
dije que mi problema era que yo quería cogerlas a cualquiera de las dos;
me volvió a preguntar si prefería a la virgencita o a la que ya no lo
era; le contesté igual que hace un rato que prefería a la virgen y
entonces me contesto que esa era ella, lo mismo que me había contestado
la otra; cansado de esta situación, no se a cual de las dos agarré y la
llevé a mi pieza; mientras íbamos caminando la iba desnudando y ella
hacía ademán de cubrirse pero sin mucha convicción; cuando quedó
completamente desnuda, la recosté en mi cama, la miré y ví una
ensoñación; era la mujer más linda que había visto en mi vida y para
mejor, la tendría por duplicado; me tiré sobre ella como un desesperado
para chuparle las tetas; ella se estremeció y sus pezones su pusieron
enseguida duros como piedras; enseguida me dijo que tuviera cuidado
porque ella era virgen; yo traté de ser muy cariñoso y suave con ella;
puse mi pija en la entrada de su conchita y la pasé un rato largo para
que ella se fuera excitando, hasta que logré que ella me dijera:
“papito, haceme feliz, cogeme”, y yo haciendo caso a su pedido le metí
mi pija en su conchita muy suavecito hasta que topé con su himen,
dándome cuenta que esta era la virgencita; le dije que iba a sentir un
poco de dolor y me dijo que no me preocupara; entonces se la dejé ir
toda adentro y sus ojos se llenaron de lágrimas producto del dolor
producido por haber perdido su virginidad; me dijo que siguiera lo que
me dio más animo para continuar, segui metiéndosela y sacándola a ritmo
lento, pero de a poco fui apurando el ritmo hasta que le grité que
acababa y llene su conchita de leche.-
Ella recibió mi leche calentita y me dijo que
nunca en su vida se había sentido tan feliz y me agradeció por haberla
tratado con tanta suavidad.- Enseguida la llevé hasta el baño y bajo la
ducha le fui limpiando la leche que salía de su conchita junto con algo
de sangre producto de su desvirgue, momento en que me dijo que ella
quería mostrarme algo en lo que ella se consideraba una experta; yo le
dije que no había problemas, terminé de limpiarla, la sequé con una gran
toalla y una vez bien seca, la tomé en mis brazos y la lleve nuevamente
a la cama, donde la deposité suavemente.- Me pidió que me recostara al
lado suyo, asi lo hice y entonces ella se acomodó, me agarró la pija, se
la metió en la boca y la empezó a chupar, dándome una clase magistral
de chupada de pija; no se donde había aprendido pero era una fenómeno,
la verdad no podría explicar todo lo que me hizo con su boca y su lengua
pero lo que puedo asegurar es que hasta el momento, con 26 años
cumplidos, nunca me habían chupado la pija de esa manera; se la sacó de
la boca unos segundos para decirme que le avisara cuando estaba por
acabar, porque ella quería tragarse toda mi leche para mayor deleite
mío; así lo hice, sintiendo que ya me venía la leche se lo avisé y ella
la recibió de tal forma que toda fue tragada directamente por ella, la
que cuando terminé a acabar sacó su lengua mostrándola completamente
limpia, signo de haberse tragado todo el semen depositado en ella; luego
de eso insistió en darme unos besos de lengua para que yo probara algo
del sabor de mi leche directamente de su boquita a lo que no me pude
negar y así terminamos por esa tarde unidos por muchos besos luego de lo
cual nos vestimos y nos despedimos hasta la próxima clase.-
Quedé esperando la próxima clase y me encuentro
con la sorpresa que cuando ella llega me da un beso en los labios y me
dice que hoy era su día de acuerdo a lo que habíamos convenido; entonces
la llevo abrazada hasta mi pieza mientras voy jugando con sus hermosas
tetas; la desnudo completamente y ella me dice que primero quiere
demostrarme una especialidad que tiene ella; me sorprenden mucho sus
palabras porque es lo mismo que me había dicho su hermana; como primera
medida me desnudé por completo y le dí unos besitos en la concha que la
hicieron estremecer y con lo que mi pija logró su máximo esplendor,
entonces me mostró su especialidad que casualmente era la misma de su
hermana; me agarró la pija y me dio la chupada de mi vida haciéndome
acabar en su boquita en la que no quedó una sola gota de mi semen
mostrando su lengua completamente limpia; una vez terminada esa parte,
me dijo que por favor la cogiera, pero que tuviera mucho cuidado porque
ella era virgen; mi asombro quedó reflejado en mi cara; ellas me habían
dicho que una era virgen y la otra no, pero la vez anterior yo había
desvirgado a una y ahora esta me dice que tenga cuidado porque ella es
virgen; yo ya no sabía como reaccionar, la miré muy directamente a la
cara y solo pude percibir una sonrisa; me dispuse a cogerla como se
merecía, te3niendo especial cuidado por si ella tambien era virgen como
me acababa de decir; la recosté en la cama y muy suavemente me fui
situando sobre ella haciendo pasar mi pija por toda su conchita haciendo
que ella se excitara más y más; después de un rato de estar así, me
pidió que por favor no la hiciera esperar más y que la cogiera; entonces
fui metiendo mi pija despaciosamente y se notaba que a ella le estaba
doliendo el intruso dentro de su cuerpo; cuando llegué a la barrera
natural me detuve; le dí muchos besos y le pregunté si estaba dispuesta a
seguir adelante; sonriendo me dijo que si que quería sentirse mujer,
pero que por favor la tratara con toda la suavidad que había tratado a
su hermana; yo le indiqué entonces que iba a sentir un poco de dolor
pero enseguida sería placer; me puse firme y pegué un fuerte empujón
metiendo toda mi pija dentro de su concha e instantáneamente sentí en mi
pija algo caliente que supuse que era la sangre producto de la rotura
de su himen; ella hacía lo posible por aguantar el dolor, pero gruesas
lágrimas llenaban sus ojos a pesar que ella trataba de lucir una
sonrisa; me movía sobre ella con mucho deseo hasta que enseguida me
descargué dentro de ella, llenando su conchita con mi calentita leche,
que empezó a salir por los costados, con un tono rojo por estar mezclada
con su sangre.-
Enseguida la llevé a bañar y le hice el mismo
tratamiento que a la hermana hasta que quedó sin una gota de sangre y
completamente relajada para seguir con nuestros juegos.- Me preguntó si
me había gustado, le contesté que lo que más importaba era que le
hubiera gustado a ella y me contestó que le había gustado muy mucho,
tanto es así que quería seguir cogiendo; le dije que ya estaría por
llegar la hermana y me contó que ya habían quedado de acuerdo que ese
día sería para ella sola y por lo tanto no habría ningún problema por
esa parte.- Yo le dije que con mucho gusto quería seguir cogiéndola
porque mi juventud me daba como para echarme tres polvos , pero que esta
vez me gustaría romperle el culito; ella me contestó que le habían
comentado que es doloroso pero que quería probar para convencerse; como
primera medida fui a buscar un frasco con gel que guardaba en el baño
para casos como este, la hice poner con su culito para arriba; era un
hermoso culo redondito y bien respingón, sin ninguna marca que afeara
ese conjunto; al verla así dispuesta, le empecé a besar el culito, a
mordisquearlo, a acariciarlo, mientras ella se iba excitando; después me
puse un poco de gel en un dedo y lo introduje en su culo, cosa que la
hizo estremecer y tensarse; no se lo saqué para nada, por el contrario
lo fui metiendo y lubricando aparte del ojete bien el culito por dentro;
cuando se estaba acostumbrando metí el segundo dedo tambien lleno de
gel, le dije que tratara de relajarse para hacer más lindo el próximo
paso; entonces ella trató de relajarse y cuando creyó que ya estaba
bien, me dijo que su culo era todo para mi, que hiciera lo que me
pareciera; yo entonces saqué los dos dedos y metí suavemente mi pija que
despaciosamente fue entrando hasta que noté que mis huevos ya golpeaban
con su cuerpito lo que me indicaba que mi pija ya estaba por completo
dentro de su culo; me dijo que se sentía completamente llena y que era
una sensación diferente pero que le estaba gustando mucho, con lo que
empezó a moverse haciendo que mi pija entrara y saliera de ese hermoso
ojetito; yo para excitarla un poco mas le empecé a tocar la concha y su
clítoris hasta que ella, lanzando un grito gutural, tuvo su primer
orgasmo teniendo una pija metida en su culo, yo por mi parte me quedé
quieto un ratito para que se repusiera; cuando logró reponerse, con una
amplia sonrisa se empezó a mover diciéndome que quería sentir mi leche
en su culito.- Estas palabras terminaron de calentarme y enseguida acabe
dentro de su culo, en un maravilloso polvo que recordé por mucho tiempo.-
Despues de esas dos reuniones de sexo
libre, una vez las reuní a las dos y les pregunté como era eso de que
una era virgen y la otra no, ellas riendo me dijeron que lo habían
ideado para ver si yo me animaba porque las dos querían que yo las
cogiera; les dije que me había gustado mucho como ellas se habían
comportado pero que aun me faltaba un culito por estrenar; ellas riendo
me dijeron que yo tenía que saber cual de las dos tenía el culito sin
estrenar, pero pese a mis buenos esfuerzos no acerté ninguna de las
preguntas que me hicieron, en realidad era María Clara la virgen del
culito, pero me dijo que estaba a mi disposición para cuando yo
dispusiera.- En la próxima clase se lo estrené y tambien como su
hermana, con mi pija en su culo y mis manos en su concha y en su
clítoris, tuvo un hermoso orgasmo; cuando yo le acabé adentro del culo,
quiso tener una nueva atención conmigo y me dio una nueva y hermosa
chupada de pija quedando los dos completamente satisfechos.- Esta
situación duró varios años, hasta que las dos hermanitas se pusieron de
novio y más tarde se casaron; ellas insinuaron la posibilidad de aun
estando casadas
de seguir cogiendo conmigo pero les dije que consideraba que lo mejor
sería mantenernos alejados.- Hoy en día si se presentara la
oportunidad, las volvería a coger a cualquiera de las dos, a pesar de
que aun me sigo viendo con Ofelia, con la que cogemos a menudo.- Como
anécdota interesante les puedo contar que Ofelia perdió toda su
vergüenza estando con los hombres menores que ella; poco a poco se fue
acostumbrando a dejarse ver y hay veces que vamos los fines de semana a
pasarlos a una casa quinta que tenemos en común y nos pasamos sábados y
domingo completamente desnudos, donde Ofelia todavía muestra los
encantos de una mujer madura.-
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