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Consegui
un trabajo medianamente relacionado con mi especialidad con un
grupo de gente del espectaculo, bastante heterogeneo, después de casi 4
años de desocupado.
Uno de los directivos era una mujer a quien llamare "La negra", nada
del
otro mundo ni llamativa ni nada, 1,60/1,65 tirando a flaca, con lo justo,
pero bien puesto y que nada mas que mirarla te agarraban unas ganas de
volteartela ahí mismo.
Esta mujer, muy suelta de cuerpo y confianzuda, siempre hablaba de modo
tal que sus frases tuvieran doble sentido y todos le seguiamos la corriente
de la conversación pero nunca se paso a mayores, hasta que me percate que,
en mas de una oportunidad, la negra me miraba o se dirigia a mi con unas
insinuaciones que iban algo mas alla del doble sentido.
Como se podran imaginar, a mi edad, 65 años, no es facil conseguir
trabajo, asi que trataba de hacerme el boludo y seguirle la corriente, no
sea que me tirara a la pileta y sin agua.
Un dia, un compañero trajo un juego de palos de golf, porque después se
iba a jugar, y la negra, al pasar hizo un comentario sobre los palos, lo
que dio motivo a que se empezara a joder con el tema, que los agarraban a
dos manos, que la textura, que el grosor hasta que la negra va y agarra uno
de los palos en franca insinuación de que lo iba a usar para otra cosa, a
lo que yo, que recien entraba le digo, "Negra, esos palos son demasiado
grandes para vos" y ella va y me contesta "Flaco, yo juego con
cualquier
palo, ¿Te queda claro?..." Me quede cortado y no conteste nada.
El lugar de trabajo, era un gran galpon, que era deposito y sala de
ensayos con tres cuartos en el frente que oficiaban de oficinas y el
horario era bastante elastico, pero generalmente a las 19:00 no quedaba
nadie y el ultimo, casi siempre yo, cerraba.
Dos o tres dias después de la historia de los palos, me estoy por ir y veo
que la luz de la oficina de la negra esta encendida. Al ir a apagarla, me
encuentro a la negra con unos papeles laburando a lo loco y me dice
"Flaco,
echame una mano con esto que sino, no termino mas" y me tira un fardo de
papeles pidiendome que se los ordene por fecha. Mes de Diciembre y un
calor que mataba, yo andaba de bermuda y remera, y no habia aire que diera
abasto. Yo tenia unas ganas de rajar, pero no me habian dejado alternativa
y me puse a laburar. Habria pasado una media hora, cuando veo que la negra,
como si no hubiera nadie se saca la remera y sigue laburando y me dice,
Flaco, ponete comodo que no hay nadie. Tenia un mini corpiño negro que a
gatas le agarraba las tetitas. Yo me saque la remera, que hacia rato me
queria sacar pero no me atrevia. Cuando termino con los papeles me dice
"ponelos en esta caja y y subilos al placar"
Estaba en eso, subido en una silla y haciendo equilibrio, cuando siento
que me agarran de atrás y me manotean la bermuda y la empiezan a bajar.
Cuando me quiero dar vuelta, la negra me dice "No, quedate asi, que te
quiero chupar el orto" Se podran imaginar como me puse. La negra me empezo
a pasar la lengua por las nalgas, la raya del culo, la parte de atrás de
las bolas, yo no sabia que carajo hacer, estaba duro por todos lados y con
unas ganas de meterla donde fuera. En eso me termino de dar vuelta y me
agarra la poronga y se mete la cabecita en la boca y le pasa la lengua todo
alrededor. Ahí me doy cuenta que se habia puesto en bolas y mientras me
chupaba la pija se manoseaba la concha desesperada. Me bajo de la silla y
la agarro de la cintura, la levanto y la siento en el escritorio y me
arrodillo para chuparle la concha. Era tal la calentura que tenia la negra,
que parecia que se estaba meando de cómo le bajaban los jugos. Ahí logra su
primer acabada pegando unos suspiros que parecia que se iba a morir. Me
paro y de una sin pedir permiso, la ensarto y se la mando hasta el fondo, a
lo que la negra pega un grito. No la tengo muy larga, 18 nomas, pero si
gruesa, 6 cm, y con la pija adentro me dio un chupón que casi me arranca la
legua. Se empezo a mover como una loca con las piernas rodeandome la
cintura y agarrada de mi cuello hasta que no pude mas y me tire en la
alfombra y me puse boca arriba mirando como se la comia toda. En eso estaba
cuando veo que esta por acabar otra vez y me apuro un poco y le lleno la
concha de leche justo cuando ella acaba. Se me tiro encima y me fregaba las
tetas en el pecho, mientras cerraba la concha apretandome la pija.
Al ratito se sale y me empieza a franelear la pija de nuevo con la boca y
me pasa la lengua por el culo mientras yo se la chupo a mas no poder. En
eso, la negra se para un poco, y dandome la espalda, se va sentando arriba
de la poronga, metiendosela de a poco en el culo y diciendo "Ay, duele,
aia" pero sin parar y abriendose las nalgas con las manos para que entre
mejor, hasta que le entro toda. Ahí yo me siento un poco, como para que no
se salga y le empiezo a manosear el clítoris. ¡Para que! ¡Se empezo a
sacudir y a meterse y sacarse la pija del orto, como si en ello le fuera la
vida! Meta y ponga, hasta que, con un grito, acabo otra vez. Yo ya no tenia
resto, pero la negra me lo resucito a base de lengua y me saco un segundo
polvo tragandose toda la leche.
Nos quedamos abrazados y quietos una media horita, sudados y sucios a
decir basta, hasta que la negra empezo de vuelta a querer guerra. Esta vez
le costo bastante hacer que el amigo se despertara, pero lo logro y una vez
parado se lo volvio a meter en el orto, pero esta vez mirandome mientras me
decia " Es la primera vez que cojo con un viejito, pero, papito, ¡como te
gusta coger!"
De esto hace 7 meses. Ya no trabajo mas con ellos, era laburo temporario,
pero con la negra nos encontramos una vez por semana y me pega cada sacudon
que me deja seco y de lo unico que se lamenta es del tiempo que perdimos
por no atreverme yo a tirarme un lance.
Después nos vamos a cenar y la llevo a su casa.
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