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Estaba hace unos días de visita en casa de mi hermana y llegaron
mis dos sobrinos tremendamente enojados con su profesora de historia
porque según ellos es una mala mujer , una resentida y una solterona que
anda desesperada por conseguir un novio.- Mis sobrinos están en segundo
y cuarto año del secundario y me sorprendió que a pesar de estar en
cursos distintos los dos tuvieran problemas con la misma profesora.- Yo
soy el mayor de los hermanos, tengo ya 57 años y por esas cosas del
destino me mantengo soltero, pero no estoy arrepentido para nada de
serlo; tengo un trabajo que me permite tener mucha libertad porque no
estoy aferrado a ningún horario, voy bastante seguido al gimnasio por lo
que me conservo bastante bien y la verdad que aun a esta edad me gustan
mucho las mujeres, sean gordas, flacas, altas, petisas, en fin
cualquiera me viene bien.- Le estuve averiguando acerca de la susodicha
profesora a mis sobrinos y ellos empezaron (o volvieron) a hablar
barbaridades de su profesora; les estuve preguntando y después de mucho
...... preguntar llegue a la conclusión que se trataba de Kiara una
chica que vivía muy cerca de casa y que de chica eran muy amigas con mi
hermana; yo calculaba que en este momento debía tener alrededor de 34
años.- La verdad que a dicha chica yo la consideraba muy insulsa, nunca
se le había conocido un novio y su carácter no era de lo mejor; por otro
lado su físico no era nada del otro mundo; vestía en forma muy recatada
no pudiendo imaginar nada de lo que se ocultaba bajo esas prendas; pero
ante lo que me dijeron mis sobrinos, yo a partir de ese momento me tomé
la obligación de ser el “vengador” de mis sobrinos.- Para ello haría lo
posible para cogerme a Kiara a pesar de los más de 20 años que le
llevaba, con eso lograría dos cosas: lo primero sería sacarme el gusto
de cogerla y lo segundo me gustaba ser el defensor de mis sobrinos.-
Pensé bien el asunto y llegué a la conclusión que
debía empezar cuanto antes la conquista de esa mujer; empecé a rondar
con mi coche a la hora de salida de sus clases de profesora, pero
durante varios días mi ronda fue en vano; hasta que un día miércoles al
pasar nuevamente por el lugar la vi esperando el micro que la alcanzaría
hasta casa; me acerqué hasta donde estaba ella y toque bocina para que
ella mirara; tuve que hacerlo dos o tres veces porque ella no se daba
por aludida, hasta que miró para donde venían los bocinazos: cuando me
di cuenta que estaba mirando la saludé y le hice señas que se acercara
al coche; ella se acercó y se produjo el siguiente diálogo:
• Hola Kiara, buenas tardes, como te va?
• Hola señor, buenas tardes, a mi me va muy bien y a usted?
• A mi tambien, vas para tu casa, te llevo
• Si, voy para mi casa pero no quisiera que se tome esa molestia
• Ninguna molestia, al contrario será un placer hacer el recorrido tan bien acompañado
• Bueno, si usted insiste, con mucho gusto voy a aceptar su ofrecimiento
• Entonces, subite Kiara que nos vamos
Ella se subió al coche, se sentó cómodamente a mi
lado y hicimos el viaje charlando de distintos temas durante los cuales
ella se mostró muy locuaz, haciéndome cambiar de idea de que yo la
considerara completamente insulsa,- Durante el viaje yo me porté como
todo un caballero tratando de que ella no se diera cuenta de mis ocultas
intenciones.- Cuando llegamos a destino, ella se bajó, diciéndome:
• Muchas gracias señor, ha sido usted muy amable
• No tenés porque agradecerme, solo te pido que no me digas señor, llamame por mi nombre Raúl, que así me sentiré más cómodo
• Bueno Raúl, muchas gracias y hasta cualquier momento
Así terminó por ese día nuestro encuentro, aunque
sea muy poco algo había logrado, su compañía y su charla sobre diversos
temas lo que sin ser un gran adelanto me dio impulso para seguir
adelante con mi plan.- Seguí rondando la escuela y nuevamente el otro
miércoles la encontré en la parada del colectivo; en cuanto conoció el
coche se vino hacia el mismo, me saludó y le dije que subiera; enseguida
lo hizo, se sentó a mi lado y me dijo:
• Hola Raúl, buenas tardes, como le va?
• Muy bien y a vos
• Perfecto
• Bueno, te llevo
• Nuevamente gracias
Entonces se estiró y me dio un beso en la
mejilla, era otro punto ganado en mi lucha por cogerla; de a poco yo
seguía ganando posiciones; ella se arrimó bien a mi lado, seguimos
charlando y entonces supe que todo los miércoles ella se atrasaba un
poco y por eso yo la había encontrado los dos miércoles seguidos; le
dije que entonces ella sería mi pasajera de todos los miércoles porque
yo me sentía halagado de llevar una pasajera tan bonita; me agradeció el
cumplido y se arrimó bien a mi lugar, llegando yo a sentir el calor que
despedía su cuerpo, pero por su vestimenta que no había variado en
nada, todavía no podía intuir ni siquiera una curva en su cuerpo.- Fue
muy conversado el viaje y cuando llegamos a destino, ella me agradeció
nuevamente dándome un nuevo beso en mi mejilla; yo se lo retribuí y
ahora le dije que me gustaría que me tuteara, porque tratándome de usted
me hacía sentir más viejo de lo que en realidad era; ella me dijo que
yo no era para nada viejo; ella me consideraba un hombre maduro con
todos mis virtudes y defectos si los tuviera.- Yo le recordé que le
llevaba casi 25 años y ella me dijo que eso no tenía nada que ver; nos
saludamos nuevamente y le dije que el próximo miércoles pasaría por ella
nuevamente; ella me dijo que con mucho gusto me esperaría, porque le
gustaba mucho mi compañía.- El próximo miércoles a la hora acostumbrada
pasé y ella ya me estaba esperando, pero con una novedad; en lugar de
pantalones se había puesto una pollera un poco por arriba de las
rodillas y bien ajustada, lo que le marcaba un culito bien redondito;
pensé que ese era un nuevo triunfo en el camino que yo había
emprendido.- Se subió al coche, me dio el beso en la mejilla y cuando me
empezó a hablar ya me tuteaba recordando lo que le había pedido la
semana anterior; cruzó las piernas y yo de reojo miraba lo poco que se
le veía de las piernas, lo que en realidad me gustó mucho; ella estaba
sentada bien cerca de mí y cuando hice un cambio, con toda naturalidad
le toqué una pierna; ella sintió mi mano tocándola y enseguida se alejó
de mi, poniéndose bien cerca de su ventanilla; seguimos charlando y poco
a poco se fue acercando; antes de llegar a destino ya estaba otra vez
bien cerca de mí y yo aprovechaba cada vez que hacía un cambio para
tocarle la pierna ante lo cual ella solo sonreía, pero no me hacía
ningún reproche.- Llegamos a destino, antes de bajar le dije que para el
próximo miércoles avisara en su casa que se iba a demorar mas de lo
acostumbrado, porque yo la invitaba a tomar algo en una confitería; me
preguntó si ya estaba todo eso decidido y le dije que realmente era así;
me dio un beso en la mejilla como era ya costumbre, pero yo moví mi
cara y nuestro beso fue en los labios, rescatando de ella una nueva
sonrisa.-
Al miércoles siguiente nuevamente vino con
pollera, esta vez un poco más corta que la vez anterior sin llegar a ser
minifalda; además se había puesto una blusa bien ajustada que marcaba
unas tetitas no muy grandes pero bien firmes; me dio el beso consabido y
se sentó con las piernas cruzadas muy cerca de mí, por lo que yo
aprovechaba cada vez que hacía un cambio para tocarle las piernas; en
otro momento tuve que hacer un volantazo brusco y mi brazo se apoyó en
sus tetitas, lo que me dio mucha alegría, pero fingí preocupación y le
pedí disculpas; ella con una sonrisa me dijo que no había ningún
problema.- Como ya le había avisado fuimos a una confitería; nos
sentamos en un lugar apartado y pedimos un trago largo con alcohol para
cada uno; lo empezamos a tomar muy despaciosamente y entonces le
pregunté si tenía novio; ella me contestó que cuando tenía18 años había
tenido un desengaño amoroso que la había dejado completamente traumado y
desde ese momento había desconfiado de todos los hombres que se le
acercaban, por eso no tenía ni había tenido novio.- Yole dije que no
todos los hombres eran iguales, que probablemente ella iba a encontrar
alguien de su edad que la quisiera mucho y entonces iba a saber lo que
es el amor .- Le tomé las manos y se las fui acariciando, a ella le
gustaba sentirse acariciada, se puso muy cariñosa y me arrimó su cara a
la mía; yo aproveché y le dí un beso de lengua que ella me respondió
entrelazando nuestras lenguas; como el lugar que estábamos estaba bien
apartado y era difícil que nos estuvieran mirando, mientras la besaba le
metí la mano por el escote de la blusa y le fui tocando las tetas; ella
se estremeció y enseguida empezó a gemir; sus pezoncitos se le pusieron
duros mientras yo los acariciaba; en un momento de lucidez me pidió que
dejara de tocarla porque no quería llegar a más; yo tratando de no
forzar la situación, saque mis manos del escote y así volvimos a
charlar, pero yo había quedado muy caliente y mi pija ya hacía un
tremendo bulto en mis pantalones .- Le dije que por ese día era
suficiente, pero que el miércoles próximo la iba a invitar a ir a bailar
por lo cual debía avisar en su casa que la llegada iba a ser mas tarde
lo que pasaba hoy; salimos de la confitería y fuimos hasta el
estacionamiento llevándola yo abrazada desde atrás y apoyando mi pija en
ese culo redondito; mientras ella se meneaba y me la hacía parar más
todavía.-
Subimos al coche, ella se sentó cruzando las
piernas mostrándomelas y yo las empecé a acariciar, metí la mano bajo su
pollera y la fui metiendo tratando de llegar a su concha; primero
llegué a su bombacha que ya se encontraba bien humedecida por sus
fluidos, poco a poco logré poner mi mano dentro de su bombacha y le
empecé a acariciar la concha; noté que tenía un tremendo monte de venus,
entonces le dije que a mi me gustaba con los pelitos bien recortaditos;
que la próxima vez tomara los recaudos necesarios para venir bien
depiladita; entonces le dije que por hoy era suficiente, le di muchos
besos y de esa forma nos fuimos hasta su casa, quedando yo muy caliente y
supongo que ella tambien; se bajó, me dio muchos besos y se despidió
hasta el miércoles próximo no sin antes darme una caricia en la pija que
se encontraba bien dura.-
Y el miércoles cuando la encontré me llamó la
atención porque estaba vestida como al principio que empezamos a salir,
pero traía un bolsito; me pidió que parara en una estación de servicio y
me dijo que la esperara un momento; cuando volvió a aparecer casi me da
un infarto; estaba vestida como una putísima de lujo, enseguida noté
que se me par ó la pija, subió al coche, se sentó y me dio un beso de
lengua interminable; cuando acabamos de besarnos me dijo que ahora
quería ir a bailar conmigo; sus piernas yo las veía por completo y
gozaba del espectáculo; llegamos al salón bailable, estacionamos el
coche y nos dirigimos tranquilamente al lugar; al entrar, un mozo nos
acompañó con su linterna hasta una mesa que se encontraba desocupada; se
trataba de una mesa q2ue había dejado una pareja que recién había
salido del local; estaba ubicada en un rincón del mismo y con la
oscuridad reinante solo alcanzábamos a ver la mesa de al lado, donde
había una pareja prendida como dos animales en celo; yo ya venía con mi
pija bien parada y ese espectáculo contribuyó a que no perdiera la
erección; pedimos dos tragos largos con alcohol y nos fuimos a bailar;
estaban tocando una música suave, así que nos pusimos a bailar con un
abrazo apasionado; ella apoyaba sus tetitas en mi pecho, mientras que yo
puse mis dos manos en su culo, apretándola contra mi para que sintiera
el rigor de mi pija parada; bailamos un rato largo de esa forma hasta
que nos fuimos hasta nuestra mesa para tomar nuestras bebidas; las
tomamos mientras yo aprovechando la oscuridad del lugar le seguía
tocando su redondo culo; ella no se quedaba quieta y trataba de bajarme
la cremallera del pantalón para agarrarme la pija; con bastante trabajo
lo consiguió, la sacó afuero y la empezó a acariciar; yo aprovechando
la ocasión, la agarré de la cabeza y empujé hacia abajo, ella enseguida
entendió mi deseo; se agachó y se la puso en la boca empezando a darme
una hermosa chupada; insistió tanto que cuando me di cuenta que estaba
por acabar se lo hice saber mientras con mi celular le sacaba fotos de
su chupada de pija, fueron varias fotos para que ella apareciera sin
ningún tipo de duda, pero ella siguió hasta notar que yo le había
llenado su boca con mi leche, que lentamente fue tragada por ella hasta
que me mostró su lengua completamente limpia, sin un rasgo de semen; me
preguntó si me había gustado, que eso era lo único que sabía hacer
porque con el trauma que le había quedado de su trato de su primera vez,
lo único que había hecho era chupar alguna pija; traté de guardar
nuevamente mi pija dentro de mis calzoncillos y una vez logrado eso,
volvimos a bailar un rato más, pero ahora era un ritmo distinto, donde
nos soltábamos y dábamos vuelta, apoyando ella su culo en mi pija, que
otra vez había recobrado su tamaño muy especial; así estuvimos bailando
unos veinte minutos más y decidimos volver para nuestras casas; mientras
íbamos en el coche, yo metí mi mano bajo su pollera acariciando sus
piernas, tratando de meterla bajo su bombacha, cuando lo logré esa se
acomodó para que yo la pudiera tocar en forma y para que me diera cuenta
que se había depilado por completo ya que no se notaba ningún pelito;
lr metí un dedo en su concha y ella se estremeció; lo tuve un rato
dentro de su concha y entonces lo tuve que sacar para seguir manejando,
pero ella se movió para permitirme tocar su redondo culo, lo que me
calentó mucho más y entonces cuando pasamos por un parque que estaba
lleno de coches con parejas, detuve mi coche para practicar algún
jueguito entre los dos; estaba muy oscuro, entonces apagué todas las
luces del coche y me estacioné entre dos coches que lo único que se veía
era que había una pareja franeleando, entonces empecé a desabrocharle
la blusa; tenía un corpiño cuyo cierre se abría por delante,
aprovechando esa circunstancia enseguida se lo saqué para poder comerle
las tetitas; no eran grandes pero eran muy sabrosas; ella al sentirse
chupada empezó a gemir y sus pezoncitos se endurecieron como piedras;
ella se recostó contra el asiendo, lo volqué hacia atrás todo lo que
pude y ella quedó completamente acostada momento que abrió un poco sus
piernas; yo mientras chupaba sus tetas, le metía la mano en la concha
logrando que ella empezara a jadear cada vez más mientras ella hurgando
en mi pantalón agarró mi pija y me estaba haciendo una paja; seguí con
mi tarea jugando con mis dedos en su concha hasta que lanzando un grito,
tuvo un delicioso orgasmo quedando desmadejada en su asiento. Enseguida
acabé yo llenando sus manos con mi leche.- Cuando se recuperó me
agradeció el haberla hecho acabar y entonces me dijo que esperaba que
nuestra próxima salida fuera a un hotel, donde le gustaría que yo la
cogiera.- Por supuesto que esa era mi idea, pero ahora le dije que se
vistiera nuevamente de profesora para llegar a su casa en condiciones;
ella pese a la incomodidad del coche se sacó toda la ropa de puta que se
había puesto y volvió a ser la tímida profesora.- Al miércoles
siguiente ya iba a buscarla con una idea fija; seguro que me la iba a coger
y la iba a gozar en forma; yo ya le había avisado que no necesitaba
llevar ninguna ropa especial porque iríamos en mi coche y de este
directamente a la habitación así que no hacía falta presumir ante nadie;
llegué y en cuanto ella me vió subió al coche, me dio unos lindos besos
y enseguida me dijo que estaba muy nerviosa por la anterior experiencia
fallida; yo le dije que se sacara esa idea de la cabeza porque esta vez
iba a ser todo completamente distinto; ella pareció distenderse y de
esa manera llegamos al hotel que yo había elegido.- Durante el viaje no
forcé en ningún momento la situación dejando mis manos quietas, mientras
que ella me miraba al parecer con cierta dosis de miedo.-
Entramos a la habitación y para que pareciera de
lo más normal me empecé a desnudar y le pedí a Kiara que hiciera lo
mismo; ella al principio parecía muy decidida pero cuando se quedó con
solamente la bombacha y el corpiño ya demostró sus nervios porque se
quedó quieta cubriendo sus bellezas con sus brazos; tuve que usar toda
mi diplomacia para convencerla y entonces ella lo primero que se sacó
fue el corpiño dejando sus tetitas al aire; mi pija ya estaba bien
grande y dura; me acerque a ella y haciendo tocar mi pija con sus
piernas; empecé a chuparle las tetas; ella dio un suspiro que pasó a ser
un gemido de placer al sentirse acariciada y chupeteada; yo como pude
le fui bajando la bombacha y a pesar de su resistencia logré dejarla
completamente desnuda; ella con sus manos se tapaba la concha, pero
igual pude apreciar que tal como yo le había dicho y ya lo había notado
la semana anterior se había depilado toda y su concha parecía la de una
niña sin un pelito; a fuerza de besitos y chuponcitos en el cuello se
fue convenciendo hasta que quedó completamente desnuda y sin taparse
para nada.- En ese momento le dije que se quedara un momento así que yo
le iba a sacar una foto con mi celular; ella me dijo que no le gustaba
pero no le hice caso y le tomé varias fotos totalmente desnuda y de varios lados o sea que tenía ya de frente mostrando sus tetas y su concha o de atrás mostrando su redondo culo.-
Segui dándole chuponcitos en el cuello para
excitarla y ella respondió enseguida demostrando que realmente se estaba
excitando; cuando noté que estaba bien excitada, la recosté en la cama,
la hice abrir de piernas y le empecé a chupar la concha; al principio
ella demostró un estremecimiento, pero enseguida noté que le estaba
gustando mucho el asunto por lo que seguí chupándole la concha, hasta
que ella no pudiendo aguantar más, lanzó un gran suspiro y acabó,
llenándome la boca y la cara con sus fluidos.- Enseguida me dijo que eso
era lo mejor que le había pasado en la vida, entonces le dije que lo
que venía le iba a gustar mucho más; me dijo que tenía miedo por el
dolor ya que era lo único que recordaba de su primera vez; yo diciéndole
palabras cariñosas puse mi pija en la entrada de su concha y despacito
se la fui metiendo; ella al sentirse penetrada se puso muy tensa, pero
al notar mi suavidad se relajó y me permitió entrar todo dentro de
ella.- Cuando tuve toda mi pija dentro de ella le dije que así unidos le
iba a sacar una foto con mi celular; volvió a decirme que no le gustaba
pero no le hice caso y saqué no una sino varias fotos en esa posición;
luego de eso me empecé a mover cada vez con mayor intensidad y ella ya
empezó a seguir mi ritmo, hasta que dentro de su concha derrame toda la
leche acumulada hasta ese momento en mis huevos.- En ese momento ella
muy preocupada me dijo que no se cuidaba y que tenía miedo de quedar
embarazada, pero la tranquilicé diciéndole que al día siguiente tomara
la píldora del día después y que de ese modo se evitaría cualquier
problema.- Tranquila por ese lado, me dijo que le había gustado mucho y
que eso no tenía nada que ver con su experiencia anterior.-
La seguí acariciando y le dije que ahora me
gustaría darle por ese culo tan redondito que tiene; ella abrió
desorbitadamente los ojos y me dijo que eso sería imposible porque nunca
lo había hecho por ahí y había oído decir que era muy doloroso; yo le
dije que iba a tener la misma suavidad que había tenido para cogerla por
la concha y que además tambien la iba a fotografiar con mi pija dentro
de su culo; ella con una sonrisa me dijo que era un desvergonzado pero
que me tenía mucha confianza por lo que se entregada a mi.- Satisfecho
por lo que había logrado hasta ese momento, comencé a acariciarle el
culo, le di besitos, mordisquitos, lamidas, todo eso la hacía excitar;
la hice poner boca abajo con una almohada bajo su panza para que su culo
sobresaliera bien; le seguí dando mordisquitos y ya notaba su
excitación; entonces empecé a darle nalgadas, primero suave y después
fui aumentando la intensidad de los golpes hasta que sus nalgas se
pusieron completamente rojas; en ese momento ella me dijo que estaba
relajada y que intentara ponérsela; le escupí en el ojete y tambien en
mi pija lubricando los dos; se la puse en la puerta, hice fuerza y no
logré meterla; solo conseguí que me doliera la pija; mueva escupida a su
culo y a mi pija, otra vez hice fuerza y esta vez entró toda me
cabecita dentro de su culo, se escucho un “ay” de ella, le pregunté si
quería que parara y me dijo que de ninguna manera, que siguiera entrando
que ella se la iba a aguantar.- Cuando entró la mitad de mi pija
consideré que era el momento oportuno y nuevas fotos le tomé para
completar mi álbum; ella ya resignada no decía nada; cuando entró toda
me quedé un momentito quieto, hasta que fue ella la que se empezó a
mover; de esa forma consideré que ya estaba el paso permitido y me
empecé a mover dentro de ella metiendo y sacando cada vez mas de prisa
hasta que le llene esta vez el culo con mi leche.-
Se la saqué y estas vez le tomé nuevas fotos con mi leche que salía de su culo, de ese modo mi álbum pasaría a ser porno
.- Cuando dejó de chorrear se levantó dela cama y se fue al baño para
bañarse; yo la seguí y le empecé a meter mano, no dejándola tranquila
para que ella se lavase; para que me tranquilizara se agachó y me empezó
a chupar la pija y por una de esas casualidades después de dos polvos,
mi pija comenzó a levantarse en su boca golosa; así siguió por un buen
rato hasta que yo largue la poca leche que quedaba en mis pelotas.-
Nos terminamos de bañar, nos vestimos para volver
a casa felices y contentos; cuando estuvieron reveladas las fotos se
las enseñé y ella me dijo que eso era una barbaridad, que si alguno las
viera se acabaría su vida como profesora; entonces yo aproveché y le
pedí por mis sobrinos; me dijo que los iba a tratar bien no por las
fotos, sino porque yo me había portado muy bien con ella, y que en
adelante ella podría llevar una vida amorosa normal sin ningún
problema.-
Mis sobrinos por supuesto nunca más tuvieron problemas con su profesora de historia y de ese modo todo el mundo contento
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